Travis cerró REC 2026 con un momento inolvidable
El Festival REC 2026 vivió uno de sus momentos más memorables la noche del domingo 29 de marzo, cuando la banda escocesa Travis se encargó de cerrar el evento en el Parque Bicentenario de Concepción.
Ante miles de asistentes, el grupo ofreció un show sólido, cargado de clásicos y emoción, consolidándose como uno de los puntos más altos del festival.
El homenaje a Víctor Jara que marcó la noche
Sin duda, el instante más potente del concierto llegó cuando Travis interpretó una versión de: “El derecho de vivir en paz”
Con un formato íntimo —solo guitarra y voz— la banda logró generar un ambiente cargado de simbolismo y conexión con el público.
En paralelo, las pantallas proyectaban la imagen en blanco y negro de Víctor Jara, reforzando la carga emocional del momento.
El público coreó la canción de principio a fin, transformando el cierre en una experiencia colectiva inolvidable.
Un setlist lleno de clásicos
Durante su presentación, Travis repasó algunos de sus temas más reconocidos:
- Bus
- Driftwood
- Writing to Reach You
- Sing
- Flowers in the Window
- Why Does It Always Rain on Me?
El equilibrio entre sus grandes éxitos y momentos más íntimos permitió mantener la conexión con la audiencia durante todo el show.
Un cierre que trascendió lo musical
Más allá del repertorio, la presentación destacó por su carga cultural y emocional.
El homenaje a Víctor Jara no solo fue un guiño a la historia musical chilena, sino también un gesto de respeto que elevó el cierre del festival a otro nivel.
Un REC 2026 a la altura
El evento reunió a miles de personas en Concepción y contó con la participación de destacados artistas como:
- Los Jaivas
- Jet
- Gondwana
- Bandalos Chinos
- El Cuarteto de Nos
Con una programación diversa y una convocatoria masiva, REC 2026 reafirmó su posición como uno de los festivales más importantes de Chile.
Un momento que quedará en la memoria
El cierre de Travis en REC 2026 no fue solo un concierto, sino un acto de conexión cultural entre generaciones, territorios y sonidos.
Un final emotivo que dejó claro que la música, cuando conecta con la historia y las personas, puede trascender cualquier escenario.



